Rubén Darío pensó que moriría y se despidió de su familia con un gran dolor, pero la vida volvió a radiar en su cuerpo cuando fue valorado por los Cirujanos del HUV. Hoy es un milagro más, gracias a todo el equipo humano de esta isntitución de Salud.
El equipo de Cirugía y Pediaría del Hospital Universitario del Valle Evaristo García, recibió remitido desde Neiva al niño de 13 años, quien se encontraba pescando y accidentalmente ingirió un pescado -corroncho- el cual quedó incrustado en su esófago permaneciendo allí por 50 dias sin que nadie le brindara la atención indicada.
Su familia, todos pescadores oriundos de Doncello en el departamento del Caquetá, lo llevaron inicialmente al hospital de esa población, pero allí los médicos determinaron que debía ser remitido a la ciudad de Bogotá, sin embargo de allí fue re direccionado a Neiva porque al parecer no se contaba con el recurso físico para proceder a realziar la cirugía que permitiera extraer el animal sin perjudicar el organismo del pequeño.
En esta tercera ciudad, la salud del niño empieza a empeorar y deciden que es necesario trasladarlo al Hospital Unviersitario del Valle por el gran reconocimiento a nivel mundial con que cuentan los cirujanos formados en la Universidad del Valle.
Es así como con el apoyo de la Presidencia de la República en un avion comercial el niño es trasladado a la ciudad de Cali, donde un completo equipo del servicio de urgencias, conformado por 1 paramédico, un profesional en atención pre-hospitalaria, 1 auxililar de Enfermería y un Médico General lo trasladan en la ambulancia Medicalizada -TAM- hasta el HUV.
Inicia el reto para el grupo de profesionales de la salud del HUV y Univale “salvar la vida de Rubén sin afectar su funcionalidad, para esto después de las respectivas muestras radigráficas, proceden a retirar el pez mediante un procedimiento en el cual se abre herida para tetirar el cuerpo extraño y luego se reparan las perforaciones causadas en el esófago, posteriormente se realizó una gastrostomía con el fin de que el pequeño pueda alimentarse mientras dure el proceso de recuperación.
Hoy, en la sala Ana Frank del HUV, Rubén sonríe, habla y cuenta su experiencia y manifiesta su agradecimiento con el Hospital que le brinó una nueva oportunidad de vida, después de haber recorrido 3 ciudades en búsqueda de ella.
El HUV, reconoce el trabajo oportuno y decidido por rubén realizado por todo el personal del servicio de Sala de Operaciones, Cirugía Pediátrica en cabeza del Dr. Carlos Melo.
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